el despacho

 

El Bufete ARDINES MANZANO es un Despacho de Abogados fundado en el año 1.993, nacional e independiente, que ofrece a sus clientes los servicios profesionales de un equipo jurídico altamente cualificado.

Desde el inicio de su actividad profesional, el Bufete viene implantando procedimientos de control que aseguran la calidad del servicio que presta. El equipo humano y la infraestructura técnica de que dispone el Despacho permiten garantizar la correcta defensa jurídica (procesal y extra-procesal) de los intereses de nuestros clientes.

Cabe destacar que el Bufete utiliza modernas tecnologías de la información y tratamiento de la documentación jurídica, tales como conexiones con las principales bases de datos jurídicos del mundo o conexión telemática con el Registro Mercantil y de la Propiedad, a través de servidores y empresas especializadas.

La estructura funcional del Bufete se divide en cinco grandes áreas de Práctica Jurídica, dirigidas de acuerdo con unos criterios de organización profesional integrada : DERECHO CIVIL Y MERCANTIL, DERECHO PENAL, DERECHO LABORAL y DERECHO INMOBILIARIO.
Conscientes de que cada cliente y cada asunto exigen un tratamiento específico adaptado a sus necesidades, estatuto jurídico, problemas más importantes y posibilidades económicas, el despacho ARDINES MANZANO considera esencial el facilitar una atención personalizada. Así, nuestra oferta de servicios profesionales puede resumirse en la capacidad y la voluntad de satisfacer técnicamente las necesidades y requerimientos del cliente; prestando atención específica a los procesos de negociación-mediación-transacción destinados a evitar que los problemas tengan que resolverse en sede jurisdiccional.
Ubicado el despacho en Tenerife (Islas Canarias), sus miembros están especializados en asuntos y transacciones con extranjeros, dominando los idiomas inglés y francés.

El Despacho mantiene un firme compromiso con la investigación jurídica y con la formación permanente de los Abogados que se integran en el Bufete. Asimismo, los profesionales que prestan sus servicios en el Despacho están obligados a respetar tanto las normas Deontológicas de la Abogacía, como nuestro propio Código de Ética y Confidencialidad.